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Toxina Botulinica
Procedimientos estéticos

Descubriendo el Botox®: Beneficios, Costos, Tipos y Riesgos del Tratamiento Estético

El Botox®, ampliamente reconocido por su capacidad de suavizar arrugas y mejorar estéticamente el rostro, se ha consolidado como uno de los tratamientos estéticos más demandados en Colombia. Este procedimiento, que utiliza la toxina botulínica para relajar los músculos faciales, no solo ofrece aplicaciones cosméticas sino también terapéuticas.

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La medicina estética, un próspero y atractivo mercado que cautiva tanto a público como a profesionales en todo el mundo, ha experimentado un crecimiento significativo en Colombia en los últimos años. Según datos de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS), se llevaron a cabo aproximadamente 500,000 tratamientos en el país alrededor del año 2019. Este auge posiciona a Colombia en el tercer lugar en América Latina, de acuerdo con la encuesta mundial realizada por ISAPS en 2020. En medio de esta próspera escena, uno de los procedimientos más destacados y demandados es el uso del Botox®, un tratamiento estético que ha ganado popularidad y relevancia en la búsqueda de la belleza y el bienestar en Colombia.

¿Qué es el Botox®?
Según la Biblioteca Nacional de Medicina MedlinePlus (2019) el Botox® una marca registrada que representa a la toxina botulínica, una neurotoxina producida por la bacteria Clostridium botulinum. Esta sustancia tiene la capacidad de actuar a nivel neurológico, provocando la parálisis y la relajación de los músculos. A pesar de su asociación con el botulismo, una enfermedad que surge debido a una bacteria que puede causar parálisis muscular y dar lugar a problemas respiratorios, náuseas o debilidad, la toxina botulínica se emplea con fines médicos en el tratamiento de ciertas enfermedades neurológicas y en procedimientos de medicina estética.

Lea aquí: Pharmarket.co: Innovación en el Acceso a Tratamientos Médicos.

¿Para qué se usa el Botox®?
Según la Clínica Mayo (2023), el uso más común de las inyecciones de Botox® es para relajar los músculos faciales responsables de las arrugas que se forman entre las cejas y otras arrugas faciales. Además de sus aplicaciones estéticas, el Botox® también se utiliza para aliviar los síntomas de diversas enfermedades, aunque no representa una cura definitiva. A continuación, se presentan ejemplos de algunas condiciones médicas que pueden tratarse con inyecciones de Botox®:

  • Líneas de expresión, líneas en la frente, líneas de "conejo", patas de gallo (alrededor de los ojos), y líneas glabelares (entre las cejas): Estas condiciones están directamente relacionadas con los movimientos faciales repetitivos, como fruncir el ceño, sonreír, o entrecerrar los ojos. El Botox® alivia estas líneas al relajar los músculos responsables de estos movimientos, disminuyendo la apariencia de las arrugas formadas por expresiones faciales.
  • Abolladuras en el mentón: El aspecto de "piel de naranja" o las abolladuras en el mentón se deben a la contracción muscular repetitiva. La inyección de Botox® en esta área relaja el músculo, suavizando la textura del mentón.
  • Levantamiento de cejas: Con el tiempo, la gravedad y la pérdida de elasticidad de la piel pueden llevar a que las cejas se desplacen hacia abajo. Al aplicar Botox® en los músculos que rodean las cejas, se pueden relajar ciertos músculos mientras se mantienen activos otros, creando un efecto de "levantamiento" de las cejas.
  • Risa incontrolable: Aunque más conocido por sus usos estéticos, el Botox® también puede emplearse en el tratamiento de condiciones neurológicas que afectan el control muscular, como la risa incontrolable (que podría ser parte de condiciones más complejas como el síndrome de risa inapropiada). Actuando sobre los músculos implicados, puede ayudar a moderar este reflejo.
  • Bandas de Platisma (en el cuello): Las bandas prominentes en el cuello pueden ser resultado de la contracción del músculo platisma. El Botox® suaviza estas bandas al relajar el músculo, mejorando la apariencia del cuello y a menudo proporcionando un contorno más juvenil.
Además de sus aplicaciones cosméticas, el Botox® también se utiliza en aplicaciones médicas para tratar condiciones como:

  • La Hiperhidrosis (sudoración excesiva): La hiperhidrosis se caracteriza por una sudoración excesiva, incluso sin las causas habituales como el calor o la actividad física. El Botox® actúa bloqueando las señales nerviosas responsables de activar las glándulas sudoríparas, particularmente en áreas como las axilas, las manos, los pies y la cara. Al impedir estas señales, se reduce significativamente la cantidad de sudoración.
  • Migrañas: Para aquellos que sufren de migrañas crónicas, el Botox® ofrece una opción de tratamiento preventivo. Al inyectarse en puntos específicos alrededor de la cabeza y el cuello, el Botox® puede bloquear los neurotransmisores que transmiten las señales de dolor al cerebro, lo que resulta en una disminución de la frecuencia y severidad de los episodios de migraña.
  • Incontinencia Urinaria: En casos de incontinencia urinaria debido a una vejiga hiperactiva o problemas neurológicos, el Botox® se ha mostrado efectivo al ser inyectado directamente en el músculo de la vejiga. Esto relaja el músculo, aumentando la capacidad de almacenamiento de la vejiga y reduciendo episodios de incontinencia.
  • Los Espasmos Musculares: que pueden ser tanto dolorosos como incapacitantes, son contracciones involuntarias de los músculos que pueden afectar a diversas partes del cuerpo. El Botox® se utiliza para tratar espasmos musculares aliviando estos síntomas al relajar los músculos afectados. Al bloquear las señales nerviosas que provocan la contracción muscular, el Botox® puede reducir significativamente la frecuencia e intensidad de los espasmos, mejorando así la funcionalidad y la comodidad del paciente.
  • Ojo perezoso (Ambliopía): Aunque el Botox® es más conocido por su uso en condiciones que afectan los músculos del cuerpo y de la cara, también se ha utilizado en el tratamiento de condiciones oculares como el ojo perezoso. En este contexto, el Botox® puede ser inyectado para relajar los músculos oculares que están causando un desbalance en la forma en que los ojos se alinean o trabajan juntos. Al hacerlo, puede ayudar a promover un mejor alineamiento ocular y mejorar la función visual, particularmente en combinación con otras terapias.

¿Cuáles son los tipos de Botox®?
Según la Clínica Mayo (2023), la toxina botulínica se presenta en dos variantes principales:

Tipo A: Esta forma de toxina botulínica se utiliza principalmente para tratar las arrugas faciales. Los productos que contienen toxina botulínica tipo A incluyen el Botox® (onabotulinumtoxina A), Dysport (abobotulinumtoxina A), Xeomin (incobotulinumtoxina A), Daxxify (daxibotulinumtoxina A) y Jeuveau (prabotulinumtoxina A).

Tipo B: La toxina botulínica tipo B es más comúnmente utilizada para tratar espasmos en el cuello y problemas neuromusculares. Se comercializa bajo el nombre Myobloc (rimabotulinumtoxina B).

La elección entre uno u otro depende de la condición médica o estética que se esté tratando.

¿A qué edad es recomendable el botox®?
Según el Blog Medicina Estética Benavides, la médico cirujana María Fernanda Benavides afirma que la toxina botulínica se destaca como un método efectivo y no quirúrgico, adecuado para su uso en diferentes momentos del ciclo de vida de un individuo, ofreciendo soluciones estéticas adaptadas a cada fase de envejecimiento.

Durante la juventud, específicamente a partir de los 20 años, este tratamiento puede ser utilizado para atenuar las primeras líneas de expresión que empiezan a aparecer en zonas como la frente y el contorno de la boca. Al llegar a los 30, la toxina botulínica muestra su eficacia al disminuir las incipientes patas de gallo, que son a menudo el resultado de gestos habituales como sonreír o el acto de entrecerrar los ojos bajo la luz solar directa. Al avanzar a la cuarta década de vida, a los 40 años, este tratamiento demuestra su capacidad para suavizar las arrugas dinámicas, esas que persisten incluso cuando el rostro está en reposo, contribuyendo significativamente a rejuvenecer la apariencia.

Más allá de los 40 años, el uso de la toxina botulínica se convierte en una herramienta valiosa en la lucha contra el envejecimiento, permitiendo a las personas presentar una imagen más juvenil. Esta versatilidad y los resultados visibles son clave para entender la amplia aceptación y la popularidad sostenida del tratamiento en el campo de la estética.

¿Cuáles son los riesgos del uso del botox®? 
Según la Clínica Mayo (2023) y otros profesionales médicos, las inyecciones de Botox® suelen ser seguras cuando están bajo el cuidado de un proveedor de atención médica matriculado y capacitado. Sin embargo, el procedimiento puede proporcionar resultados no deseados o incluso causar daño si no se realiza de manera adecuada. Los posibles efectos secundarios y resultados no deseados incluyen:

  • Dolor, hinchazón o moretones en el sitio de la inyección.
  • Dolores de cabeza o síntomas similares a los de la gripe.
  • Párpados caídos o cejas desiguales.
  • Sonrisa torcida o babeo.
  • Ojos llorosos o secos.
  • Infección en el sitio de la inyección.
En raras ocasiones, el medicamento puede diseminarse a partes del cuerpo donde no debería ir y puede causar síntomas en esas áreas. Si el paciente experimenta alguno de los siguientes síntomas horas o semanas después del procedimiento, es fundamental comunicarse de inmediato con un proveedor de atención médica:

  • Debilidad muscular.
  • Problemas de visión.
  • Dificultad para hablar o tragar.
  • Problemas respiratorios.
  • Reacción alérgica.
  • Pérdida del control de la vejiga.
Como regla general, los proveedores de atención médica no recomiendan el uso de Botox® durante el embarazo o la lactancia.

Elección de un Profesional Calificado para el Tratamiento con Botox®
La elección de un profesional calificado y experimentado es crucial para garantizar la seguridad y la eficacia del tratamiento con Botox®. Los pacientes deben buscar clínicas y médicos que estén debidamente certificados y que tengan una sólida reputación en el campo de la medicina estética. Es recomendable realizar una consulta previa para discutir expectativas, posibles efectos secundarios y el plan de tratamiento específico. Este paso también permite al paciente evaluar la comunicación y la confianza con el profesional.

Además, es fundamental que los interesados en someterse a un tratamiento de Botox® realicen una investigación previa sobre los posibles efectos secundarios y las contraindicaciones asociadas al uso de este producto. La comunicación abierta con el médico permite discutir el historial médico, las expectativas y cualquier preocupación relacionada con el tratamiento, asegurando así una experiencia más segura y resultados más satisfactorios. Los profesionales calificados no solo evaluarán la idoneidad del candidato para el tratamiento, sino que también proporcionarán información detallada sobre el proceso de aplicación, el mantenimiento de los resultados a largo plazo y los cuidados posteriores necesarios para minimizar riesgos y efectos adversos.

Al elegir someterse a un tratamiento con Botox®, los pacientes deben considerar su salud y seguridad como prioridad, optando siempre por profesionales con experiencia y buenos antecedentes en el campo de la medicina estética.

¿Cuál es el Costo de un Tratamiento de Botox®?
El costo de los tratamientos de Botox® puede variar considerablemente según varios factores, incluyendo el tipo de Botox® utilizado, la cantidad de unidades necesarias y las necesidades individuales de cada paciente. De acuerdo con información proporcionada por clínicasestéticas.com.co, un destacado portal web global especializado en medicina y cirugía estética, el precio promedio de un tratamiento de Botox® en Colombia es de aproximadamente $1,850,000. Este costo generalmente incluye la valoración inicial, el procedimiento en sí y el seguimiento posterior.

El Botox® es un medicamento con receta médica y debe usarse solo bajo la supervisión de un proveedor de atención médica matriculado y capacitado. Los usuarios pueden contactar con su proveedor de atención médica para determinar si el procedimiento se ajusta a sus necesidades. Además, si están interesados en adquirir este medicamento, pueden consultar la disponibilidad en línea en sitios web autorizados, como Pharmarket.co, que ofrece una amplia gama de opciones para obtener Botox® de manera segura y con la orientación adecuada.

Referencias Bibliográficas: 
  • MedlinePlus en español [Internet]. Bethesda (MD): Biblioteca Nacional de Medicina (EE. UU.); [actualizado 28 ago. 2019; consulta 30 ago 2019]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/.
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